La presentación de la novela El viaje de los niños sin nombre, de Yolanda Izard Anaya, tuvo lugar ayer en el Casino Obrero de Béjar y no en un sitio cualquiera, sino en su mullida, acogedora y abierta al monte biblioteca. El receso de los calores estivales permitió la comodidad de realizar la actividad sin echar mano del abanico entre anaqueles y estanterías repletos de libros. De libros precisamente trataba la conversación entre la autora y sus acompañantes y compañeros del Centro de Estudios Bejaranos Pedro Ojeda Escudero y Carmen Cascón Matas.
El recogido y silencioso ambiente de una amable biblioteca no puede ser más opuesto al viaje a través de los añicos materiales y vitales de un país en guerra. Ucrania es el lugar contextual de esta novela, pero bien podría ser Gaza o Irán o Sudán o tantos países en conflicto en este siglo XXI. Pero también los copos que caen en el centro de Europa en un paisaje de escarcha y nevada podrían ser los de las estepas rusas de las guerras napoleónicas o los de la Polonia de la Segunda Guerra Mundial, y los niños que mueren por un conflicto que no es el suyo los de Gaza. El viaje de los niños sin nombre es una novela universal porque retrata las guerras que fueron, son y serán. Sigue leyendo →